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31 dic 2014

GAMBA ROJA


No quería acabar el año sin dejar un comentario gastronómico...

Como siempre la geopolítica culinaria sorprende. Solo con informarse de donde provienen los productos, a uno se le queda cara de sorpresa cuando no de nada…

Es curioso comprar las lentejas llamadas castellanas, algo tan común, y ver que son de Canadá o casi imposible encontrar pimientos del piquillo que no sean de Perú

Mi gozo en un pozo hoy en el mercado de Tarragona buscando la gamba roja de estas tierras, algunas con denominación de origen (aunque sin sello) como la de Palamós o la de Denia… mi sorpresa ha sido al comprobar que la gamba roja catalana o valenciana del mercado en estos dias es de Huelva.

Coño!

Una gamba que se captura en el golfo de Cádiz y que apenas se ve por los mercados del golfo de cadiz, ya que la gamba de allí es la blanca, la llamada de Huelva, aunque algunas veces venga de marruecos, frente a las costas canarias…

Cosas de la modernidad

¿Denia, Huelva?
Palamós 0 Cádiz 1

…Mientras haya gambas

22 jul 2014

Alcauciles




“(…) Muy deprisa llamo a su nuevo amador…”
El libro del buen amor

 
Verano.

Fuera de temporada, dijo…
Y se dieron en el invernadero de Morfeo.

El cardo: pura flor mujer,
la abeja se tiñe fémina
de miel prehistórica.

Ahora en la plaza.
La habana es Cádiz con mas negritos
Cádiz en la habana con mas salero
 
El vino verde se vela de estio
Ese tio murciano es quien  muestra
La alcachofa

De chufa a fado
Alitero
¿Y tú Que das?
     (Dicen que fue el te quiero)

23 ago 2013

CAJITA DE PESCA



CAJITA DE PESCA
(Visiones de dos paisajes bocas-duras)


La belleza está toda en tu cajita de pesca.

El rio piedras,  los pinos toman el sol  de agosto y meten sus pies en el agua, las dunas los engullen y en la otra banda el mal de ladrillos aun no vio el mar. Gracias

En el chinchorro los niños en aparejos tomamos mojarras, herrerras, sarguitos,  roncaores y una corvina joven. En la desembocadura nos esperan los robalos y las bailas a curricán. Y ya en la mar los mayores traen anchovas, palometas, listaos sagrantes y grandes doradas de cabeza platoro y cola negra

La sal la cubrirá para dar costra a su jugosidad
La sal del mar secado

Las boyas de corcho. Matruscas de corteza flotante, tejido vegetal para avistar muerte proteica
El rojo boya color único. En movimiento, señal, si tiras bien,  de que esta noche cenaremos en la lumbre pez-pescado

Los plomos. Los diferentes pesos y sus formas. Los pesos y medidas que gobernaron las economías feudales se hunde al fondo de este capital descarado y tirano.  

El oxido de la navaja mellada. Indicador del tiempo.
Ahora es cero.
De acero.

Y los viejos pescadores  humildes ríen sin dientes, vestidos con la vida por camisa y el trabajo por sudor cosen las redes estiradas en el muelle, desde donde nosotros nos tiramos de cabeza a la pleamar. En la bajamar cogemos longorones con las balas argenta

Los aceros forjados en pez-plata para dar caza.
Señuelos que serpentean sexis con arpón pendiente, colgante.
Rápalas. Cucharillas
Piececillas pececillos
De colores vivos. Los cebos también vivos, y su serrín.
Gusanas empanadas vivas que esperan esconder el anzuelo entre sus anillos irresistibles
Piececillas pececillos
De colores vivos
Toda una selva contenida en su lomo de carbono muerte

El rio piedra, los pinos las dunas y al fondo toda la química del polo, industria de abonos y petróleos que cierra el círculo del paisaje. Y Tú en la proa en marcándolo todo

La belleza esta toda en tu cajita de pesca
El orden, la colocación, los tamaños, los colores, la composición, la armonía

Malandar, Salmedina, la Jara.
Los caballos galopan levantando la fina arena, tiempo que dice tiempo de piedras
Y que aún no hemos entendido

Bonanza albea y con barro-fango hasta las trancas de las ingles recogemos arbiñocas para la pesca, que luego será. “Cebos vivos” escribiremos sobre el cartón para colgar en el dintel.

El sol transforma el negro en plata, y los metecos pasan desapercibidos
El sol transforma el negro en plata, alquimista de lujo que calienta las espaldas jornaleras

La marisma se adentra en tierra firme que no hace mucho fue estuario de mitos platónicos. Tierra de secano salado. Toros negros. El color rosa de los flamencos por cantiñas. Los arroces de terratenientes forasteros.  Y ahora los peces que ya no se pescan, se cultivan. El pan que fue trigo sol. Las doradas todas estipuladas comen con cuchara dada las vitaminas del polo químico y sus abonos marinos. En el mercado no tendrán anzuelo.

En la mar siempre hay un saludo
En el campo un cigarrito para liar

A Las caza se va, la pesca viene a ti.
                                          ¿Y al amor?

Aún podemos, sin permiso, hacer un aparejo.
Construirnos. Navegar
viento en popa a toda vela
Desde la muerte alimentarnos.
La caña

La belleza se haya toda en tu cajita de pesca
Toda ella está preparada para la muerte

13 may 2013

caracol saca tus cuernos al sol





Caracoles…

                Ha llegado MAYO y con ello dos manjares para alimentarse, de un lado la exquisita SARDINA  a ser posible la de la Málaga en ESPETO, la brasa hecha en la playa sobre una patera llena de arena. El humo te atrae como en los dibujitos animados donde este es visible, para mostrar la potencia del aroma. La sardina dice el refrán que debe comerse en los meses sin R mayo-junio-julio-agosto.

                Por otro los CARACOLES, esos pequeños moluscos que arransan los huertos domésticos, y que en el mercado es divertido ver cómo se van escapando del contenedor donde anda y el tedero cada media hora debe irlos recogiendo para devolverlos a su lugar.

                En Sevilla son de probar los de bodega Camacho en la plaza del Pumarejo, o los especiales del Protasio en ciudad jardín que los sirven con sal ultra fina y aceite por encima, los clásicos de la calle Sinai del Cateto o los de san Gonzalo para los trianeros, o los colcoados con manzanillas y menta del Tremendo en fray Isidoro, o en el Rey de los Caracoles en la C/Zaragoza… en definitiva hay por estas fechas en todos los bares

                Aquí en el sur se diferencia dos tipos: las cabrillas que se hacen con una salsa a modo de guiso y y se pueden degustar todo el año; y los caracoles mas pequeños que van en una infusión y son en lso meses de calor.  Me gustan también los escargot franceses con sus mantequillas y su perejil, o los catalanes y mallorquines que hacen a la Llauna (hojalata) , que es como a la plancha incrustado en sal y pegados a la sartén y llevan su alioli.

              Los caracoles hay muchas formas de hacerlo. A mí me gustan con ese caldillo-infusion especiado que se hacen por el sur de la península Ibérica y el norte de marruecos. A ser posible picantes y muy calientes, a mas calor más calientes y mas cerveza. 

            Otra magia de los caracoles que me parecen seres casi perfectos ya  que traen los cuernos puestos y se pueden follar a mismos, al ser hermafroditas… ay quien pudiera!!!

                La comida ha sido usada para referirse constantemente a los órganos sexuales de ellas y de ellos así tenemos NABO, HIGO, POLLA, CHORIZO, ALEMEJA, CONEJO, BACALAO, (con tomate si tiene la suerte de la regla), SALCHICHA, MEJILLON, o LECHE...  o en Nápoles peixe (pescado) para referirse al órgano colgante masculino. O caracol para referirse a lo mismo en tiempo de CERVANTES

                He aquí un poema satírico y precioso sobre comer caracoles en el siglo de oro...

Les dejo que me voy cual toxico a darme mi dosis, tengo la avidez de esa niña.

 *** 

Caracoles me pide la niña,
y pídelos cada día.


De una vez que la tacaña
los caracoles comió,
tal gusto el manjar le dio

que por él se desentraña;
y con inquietud extraña,
diversas veces repite
que no hay cosa que así quite
toda su melancolía,

y pídelos cada día.


Si ella viese cuando estriba
en su concha el caracol,
y saca suspenso al sol
sus cuernos y frente altiva,

y, dando espuma y saliva,
se despega y desanuda,
para mí no tengo duda
de que lo aborrecería.
Y pídelos cada día.



Yo no sé qué nuevo efeto
puede hacer este manjar,
que al gusto del paladar
de la niña es tan aceto;
ella sabe este secreto,

pues cuando la persuado
que no es carne ni pescado,
ella que es carne porfía,
y pídelos cada día.


Si es carne, como ella mesma

lo confiesa, la mocosa,
¿cómo es ella tan golosa
de comellos en cuaresma?
Dice que el padre Ledesma
le mandó que, en penitencia,

los comiese con decencia
los sábados si quería,
y pídelos cada día.


Aunque comida viscosa
y que engendra opilación,

danle más satisfación
por ser la salsa sabrosa;
y la causan a la Rosa,
cuando para su gobierno
sacan un palmo de cuerno,

gran consuelo y alegría,
y pídelos cada día.


Reprehéndela su madre
cuando se los ve comer;
dice que no halla, a su ver,

regalo que ansí le cuadre,
y que, a pesar de su padre,
aunque la mate y riña,
poblará dellos la niña
su sotillo y pradería,

y pídelos cada día.


Si la niña está con pena,
con tristeza y con enojo,
para alegrarle el ojo
dénselos después de cena,

porque sustancia tan buena
no la probó en su vida;
por ellos anda perdida
si son frescos y en cuantía,