8 jul. 2015

PARADOJAS



PARADOJAS



Me hace sabiamente un comentario mi padre, al hilo de la proliferación desmesurada de programas de televisión entorno a la comida y que es directamente proporcional al aumento de la pobreza en este país.






Leo en diversos medios y observo en los comedores sociales que el hambre en España hoy es mayor que hace unos años. Recuerdo la época y los comentarios de los abuelos tras la guerra. En la época del hambre, donde algunos tenían cartillas de racionamiento y otros no se comían ni el papel. Pasar hambre.

Es curioso, y entiendo que también razonable, que todos -al menos de palabra- los partidos políticos que ha tomado los gobiernos de las diversas comunidades autónomas, todos, digo -al menos de boquilla- hablan de solucionar de urgencia el tema de alimentación de los niñ*s; que muchos en este país no llegan a las tres comidas diarias y otros estan cercanos a la hambruna. Se demuestra que hoy el espacio ideológico ha sido tomado por un espacio de conciencia moral. Esto es nuevo en la política, empezó con el NO a la Guerra en nuestro pais, continuo con los desahucios y ahora es el hambre de los niños.

Leo en diversos medios y observo en los comedores sociales que el hambre en España hoy es mayor, lo dice caritas, lo comenta la prensa. Y la verdá es que no tiene visos cercanos de solución. Mientras que el hambre sube aumentan los programas de televisión dedicados a la comida.

La televisión, en especial la primera, emite a todas horas programas de cocina, enlazando uno detrás de otros. Un país para comérselo, en versión hombres y en versión mujer. Máster Chef, para adultos y para niños. Cocinados de unos hermanos gemelos con poco ritmo, con poca gracia. Ahora cocinar sobre ruedas en esta nueva moda de los food trucks o a cocinar en el Mar con el chef Ángel león & friends… en cada programa de varietés surge un cocinero que da una receta, un consejo, saca de la chistera un producto exótico, extraño, o tradicional da igual mientras quienes asienten pasivos no alcanzan a alimentarse bien. Cocina con Sergio o con su puta madre, da igual. A todas horas la televisión, esa no falta en cada casa, emite comida  a la vez que la genteque puede comer,  no dedica ni un minuto a cocinar, se les olvida alimentarse bien, están viendo la tele y sus recetas…

En las otras televisiones la cosa no se corta, con pesadilla en la cocina, en su versión española y americana, tipos que muestran lugares exóticos y sus alimentos vernáculos, Top Chef con cocineros profesionales, los clásicos cocineros de antes de comer como Carlos Arguiñano o la versión moderna de Robin food… A cualquier hora haciendo un zapin´ por no más de diez cadenas seguro que encuentras algo relacionado con la cocina o la alimentación. A cualquier hora.

Comenta mi padre de dos paradojas en este país, que uno de los tipos más ricos sea un editor de libros en un país que la gente lee poco y que no pare de haber programas de cocina en un lugar donde se empieza, de nuevo, a pasar hambre.